FOTOGRAFÍA: IVÁN ORTIZ PRODUCCIÓN: DIANA TOVAR TEXTO: CAMILO GARAVITO ·


Respondiendo a las condiciones extraordinarias que le ofrece su entorno, la artista y diseñadora Juanita Echeverriplanteó un proyecto de interiorismo basado en una paleta de colores cálida y vivaz, y en un juego de texturas honestas y naturales que refuerza la relación interior-exterior. Su propuesta complementa de manera armónica el diseño arquitectónico elaborado por MeMa Arquitectos y la construcción de Contra Fuerte Arquitectura.



Al cruzar la puerta de entrada se abre inmediatamente la visual sobre un espacio social iluminado, fluido e integrado. El blanco es el color predominante en la cocina, reforzando las diversas fuentes de luz y resaltando, por contraste, las intensas texturas de la madera de los muebles y del piso, y las vetas del mármol Calacatta que sobresalen en el salpicadero y en el mesón. Este último, amplio y profundo, une y a la vez marca la separación entre el área operativa y la social. El cambio de nivel entre los ambientes recalca de manera sutil este límite, y permite que el mesón sirva como zona de trabajo hacia la cocina mientras se percibe como comedor auxiliar (de altura normal) hacia la sala, generando mayor fluidez e interacción a la hora de preparar los alimentos y de comer.

La sutil diferenciación entre los espacios se ve enfatizada una vez más a través de la materialidad del piso. La plataforma que alberga el salón-comedor es de microcemento color chocolate brillante, que mantiene la calidez de la paleta cromática, pero contrasta con la madera gracias a su luminosidad. Sobre este nivel también está ubicada el área de estar, separada de los ambientes más públicos por un mueble que contiene la televisión y la chimenea. Enchapado en lámina metálica cruda articula ambas zonas, mientras la textura natural y el color gris intenso con visos verdes y azuladossirven de complemento al paisaje que se observa en el exterior.



El mobiliario elegido para estos espacios es de líneas limpias y modernas, inspirado en el diseño de los años setenta. A través de la amalgama de materiales y tonos utilizados –como el terciopelo verde de las sillas del comedor o las maderas de poro abierto del comedor y la poltrona– se llenan de vida y de color los ambientes, siempre con el skyline de la ciudad y las copas de los árboles como trasfondo omnipresente. El baño social sigue este mismo lenguaje, expresado a través del azul celeste y las formas geométricas del papel de colgadura en los muros y del acabado en resina dorada del piso (una especialidad de la diseñadora), cuya variación de pigmentos y texturas genera diversidad, brillo y movimiento.

Entrando al área privada se encuentra el exuberante jardín interior, visible desde la zona social, que articula la circulación entre habitación, baño y vestier. Plantas de follaje intenso, sembradas en materas plegadas en forma de origami, se complementan con otras más pequeñas que cuelgan de la claraboya –sirve de soporte en la parte superior una reja antigua rescatada de una demolición–, y conforman un jardín verde y tupido. Su luminosidad y colores intensos llenan los espacios de luz y de vegetación mientras garantizan la intimidad en el uso. Los materiales utilizados en la habitación –microcemento gris claro (acabado mate) en las paredes, maderas de poro abierto en puertas y mobiliario, telas suaves y colores grises y pastel en la decoración– responden de manera serena a la intensidad del verde proveniente del jardín, generando una atmósfera distendida y en contacto con lo natural.



Las terrazas, que rodean todos los espacios del apartamento, se amoblaron con una solución sencilla de cojines de lona de San Jacinto (y sus tradicionales tejidos de hamaca), ubicados sobre estibas recicladas, otorgándoles un espíritu práctico y relajado perfecto para el disfrute de la cercanía con el parque. Los colores, las texturas y la materialidad de los interiores de esta vivienda se ven claramente determinados por su íntima relación con el exterior, con la naturaleza que los rodea y con la luz que los baña. Su diseño responde a estas determinantes de manera tranquila, generando espacios cómodos y distendidos para disfrutar la vida.



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