Juan M. Toro M.
El Diario del Otún




Los aisladores sísmicos son dispositivos flexibles colocados en la base de una edificación para desacoplar la estructura del movimiento del terreno, es decir, cuando se presente un temblor.



La idea estaba tomó fuerza en los años 80 en Japón y Estados Unidos y gracias al buen comportamiento que tuvo en el sismo de Kobe (Japón) en 1995, se disparó la implementación de aislamiento sísmico en el mundo.



Enrique Castrillón Trujillo, ingeniero de la firma Consultec Ltda., señaló que el fundamento de este mecanismo es incrementar el período de los edificios sometiéndoles a una menor fuerza sísmica. En una estructura normal de concreto y acero se tiene un amortiguamiento del 5 % pero las estructuras con aislamiento lo tienen del 30 %.



“La estructura en la base física con el desplazamiento del suelo llega el 100 % de la aceleración y en la altura de la edificación se sufre una amplificación. Con la tecnología de base aislada esa aceleración llega entre el 20 % y el 30 % gracias a los dispositivos aisladores que permiten una distribución más suave del movimiento en la altura”, señaló.



El concepto de aislamiento de base es desacoplar al edificio o estructura de los componentes horizontales del movimiento del suelo, interponiendo elementos estructurales con rigidez horizontal baja entre la estructura y la fundación, lo que permite ablandar la respuesta sísmica de la estructura logrando una frecuencia que es mucha más baja que la base fija y las predominantes del movimiento del suelo.




Aplicación

En Colombia las primeras implementaciones fueron en la construcción de los puentes Helicoidal y Estampilla de las autopistas del Café. En edificaciones las primeras colocaciones fueron en las clínicas Comfandi e Imbanaco en la ciudad de Cali; en los bloques de las universidades Católica y de Caldas en Manizales; el edificio Terrasole en la avenida 30 de Agosto y 2 bloques de la clínica Los Rosales en Pereira.



Como beneficios se tiene la inmediata ocupación de un predio después de un sismo y que haya una reducción de fuerzas en edificaciones.


“Existe una tendencia a nivel mundial de implementarse en las edificaciones indispensables que son las clínicas, hospitales, bomberos y estaciones de policía con un objetivo: mantener su funcionamiento durante y después de un sismo”, explicó el ingeniero Castrillón en entrevista con El Diario del Otún.



Esta tecnología que debe importarse desde países como Estados Unidos, Japón y de Europa, es onerosa para ejecutarse. Para los dispositivos adaptados en la clínicaLlos Rosales de Pereira el costo ascendió a los US$ 200.000 y a juicio de Enrique Castrillón, es un dinero importante pero con una rentabilidad que se hace evidente.
Ventajas



Con la ejecución del aislamiento sísmico basal se logran ventajas frente a un edificio que no cuente con esta tecnología. Sobresalen por ejemplo la proveeduría de un sistema superior de resistencia sísmica; de un ambiente seguro para residentes y público en general; y de daños mínimos en la edificación después de un sismo.



“Además permite que el funcionamiento y los servicios continúen sin interrupción después de un evento sísmico y que a su vez haya un costo menor de reparación en caso de un sismo. Se tiene un tiempo limitado de reparaciones después de un evento; y se mejora relación costo-beneficio a largo plazo”, especificó Castrillón Trujillo.


Según el ingeniero, el sistema de aislación debe satisfacer uno requisitos fundamentales como flexibilidad horizontal de modo de alargar el período fundamental de vibración de la estructura a una zona de menor aceleración espectral.



“Además del amortiguamiento y disipación de energía, que reduzca la demanda de deformación sobre el sistema de aislación y resistencia para cargas de servicio, de manera que evita vibraciones molestas”, puntualizó.



Dato

El aislamiento sísmico funciona de mejor manera en edificaciones que oscilan entre los 8 y los 15 pisos.


eldiario.com.co / ECONÓMICA
Aislamiento sísmico para edificaciones en Pereira